¿La tecnología puede salvar vidas en las vías? Esto dijeron lo expertos
Expertos de Argentina, Chile, México, España y Brasil participaron en el 8.º Foro Internacional de Movilidad Chía 2026, un encuentro que puso en el centro del debate la gestión de riesgos viales basada en datos y la integración de inteligencia humana y tecnológica para avanzar hacia una movilidad más sostenible.
Bajo el lema “Movilidad + Tecnología = Vidas Protegidas”, Chía fue escenario del 8.º Foro Internacional de Movilidad 2026, un encuentro que congregó a expertos nacionales e internacionales para analizar los desafíos de la movilidad del futuro, compartir experiencias y presentar propuestas sobre el uso de la innovación, los datos y la tecnología como herramientas para prevenir siniestros viales y proteger la vida.
Durante la jornada, uno de los temas centrales fue la gestión de riesgos viales basada en datos, destacando la importancia de medir variables como la velocidad, las frenadas y aceleraciones bruscas, los horarios y rutas de circulación, los incidentes y siniestros, las conductas de riesgo, la exposición al peligro y las condiciones de infraestructura. Estos indicadores permiten identificar situaciones de riesgo y orientar estrategias de prevención más efectivas.
Dentro del foro encontramos dos reflexiones centrales:
Una primera vendría siendo de la reacción a la prevención, siendo éste el análisis de datos que permite pasar de responder a los siniestros a anticipar riesgos mediante indicadores preventivos y proactivos.
Y una segunda que sería, la tecnología con criterio humano, en donde la inteligencia artificial puede detectar patrones, procesar grandes volúmenes de información y generar alertas, mientras que las personas interpretan el contexto, evalúan las consecuencias y toman las decisiones.
Otro de los ejes abordados fue la integración de la inteligencia humana con la inteligencia tecnológica como modelo para la toma de decisiones en movilidad. Las herramientas tecnológicas permiten monitorear continuamente y detectar patrones de riesgo, pero su aplicación también exige reconocer posibles limitaciones, como los falsos positivos y negativos, los datos incompletos o sesgados y la falta de criterios para situaciones excepcionales.
En este sentido, las experiencias compartidas por los expertos internacionales destacaron la importancia de combinar innovación con conocimiento humano para interpretar las circunstancias de cada territorio y diseñar respuestas adecuadas a los nuevos desafíos de la seguridad vial.
El foro también abrió la conversación sobre cómo aprovechar los avances tecnológicos para construir sistemas de movilidad más inteligentes y sostenibles, en los que la información se convierta en una herramienta para anticipar riesgos y fortalecer la protección de todos los actores viales.
Con este encuentro internacional, Chía se suma al diálogo sobre la movilidad del futuro y reafirma la importancia de la cooperación, el intercambio de conocimientos y la innovación. La principal conclusión de esta jornada es que la tecnología detecta las necesidades, pero es la inteligencia humana la que comprende y decide, siempre con un propósito que es proteger la vida en las vías.